TOMÁS FERNÁNDEZ MUÑIZ. ALCALDE DE RIBERA DE ARRIBA – 1.865 HABITANTES
«No escatimamos recursos para que los mayores de nuestro concejo estén siempre bien atendidos»

SORAYA PÉREZ

Ribera de Arriba. Tomás Fernández Muñiz (1959, Sardín) es alcalde de Ribera de Arriba por el PSOE desde 2019. En esta entrevista con EL COMERCIO el regidor aborda los principales retos a los que se enfrenta el municipio en materia de infraestructuras, salud o inversión pública. Pero es optimista sobre el futuro, con varios proyectos puestos en marcha que buscan asentar población en el medio rural. Otro de sus objetivos es explorar una mayor coordinación con Oviedo en cuanto al transporte público, dado que Ribera de Arriba es un municipio limítrofe y comparte esa asistencia en muchos aspectos.

–A pesar de su cercanía a Oviedo, ¿cómo afecta la dinámica demográfica a Ribera de Arriba, y qué enfoque estratégico está adoptando el Ayuntamiento para revertir la posible despoblación?
–Si bien la proximidad a la capital nos brinda acceso a servicios, también genera algunas desventajas o competencia en ciertas áreas. Nuestra estrategia se centra en potenciar los atractivos intrínsecos del concejo: atraer inversión industrial que genere empleo local, lo cual, a su vez, dinamizará la demanda de vivienda. Apostamos por ofrecer una alta calidad de vida en un entorno rural bien comunicado.

–El acceso a la vivienda se complica en gran parte de Asturias. ¿Cuál es la filosofía del Ayuntamiento respecto a la promoción de vivienda?
–Nuestra visión es clara: la iniciativa privada debe ser el motor. Creemos que la mejor manera de generar demanda de vivienda a precios justos es impulsando la actividad económica y atrayendo empresas generadoras de empleo. El Ayuntamiento no debe actuar como promotor inmobiliario, salvo en escenarios excepcionales y muy concretos.

–El envejecimiento y la dispersión geográfica plantean retos únicos en Ribera de Arriba respecto a la provisión de asistencia a los mayores…
–Nuestro compromiso con la población mayor es inquebrantable. Trabajamos codo con codo con la Consejería y las entidades locales. Hemos implementado programas muy activos, como el de envejecimiento activo, que garantizan seguimiento y actividades prácticamente diarias. No escatimamos recursos para que este pilar de nuestro concejo esté siempre atendido.

–¿Cómo valora la red de transporte que conecta Ribera de Arriba con el resto de Asturias?
–Como alcalde, siempre es mi deber exigir mejoras. Si bien el equilibrio actual de servicios en relación a nuestra población es razonable, sigo trabajando activamente para mejorarlos. Mi objetivo es explorar una mayor coordinación con Oviedo en el transporte público, dado que somos un municipio limítrofe y compartimos esa asistencia en muchos aspectos.

–En materia de sanidad, la cercanía al HUCA es una ventaja innegable… ¿no es así?
–La cercanía al Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) es una gran bendición en temas sanitarios urgentes, aunque, a veces nos resta visibilidad en otros servicios. Pese a esta ventaja, mi lucha es constante para asegurar que el consultorio médico local mantenga el máximo nivel de atención posible para todos nuestros residentes.

–Muchos ayuntamientos denuncian una financiación insuficiente. ¿Cuál es la realidad financiera de Ribera de Arriba?
–Debo ser transparente: Ribera de Arriba goza de una posición privilegiada en términos de recursos, algo que no todos los concejos tienen. Esto se debe, en gran medida, a las importantes cargas fiscales que soporta el sector industrial asentado aquí. Si bien me solidarizo con otros municipios, siempre he defendido que la industria que genera riqueza y empleo es bienvenida, ya que es la que nos permite invertir.
Sector ganadero

–El sector primario se enfrenta a una profunda crisis por la falta de relevo generacional y la presión del mercado. ¿Cómo aborda el Ayuntamiento el futuro de estas actividades esenciales y qué apoyo se ofrece a quienes emprenden?
–Reconocemos que el sector primario está en una coyuntura crítica a nivel nacional, pero su peso en nuestra identidad y sostenibilidad es innegable. Nuestro enfoque es doble: por un lado, estamos estudiando vías para facilitar el acceso a terrenos o ayudas locales para nuevos emprendedores en este campo. Por otro lado, estamos en contacto constante con las asociaciones sectoriales para canalizar cualquier ayuda o programa regional o europeo que beneficie directamente a quienes ya están trabajando la tierra. Necesitamos un enfoque práctico y aterrizado a la realidad de Ribera de Arriba para que estas actividades sigan siendo viables y atractivas.

–Históricamente, los montes han sido un recurso clave. En el caso de Ribera de Arriba, ¿cuál es el estado actual de la gestión de los montes?
–La gestión forestal es un área que requiere una planificación a largo plazo. Si bien no nos enfrentamos al problema de abandono total que sufren otros concejos, sí trabajamos para optimizar el uso productivo de nuestros montes. Nuestro objetivo es encontrar el equilibrio perfecto entre la conservación del ecosistema y la rentabilidad sostenible. Esto incluye facilitar la coordinación para que los montes puedan ofrecer pastos adecuados para la ganadería extensiva, al tiempo que se promueve un aprovechamiento ordenado de los recursos madereros, siempre bajo criterios de sostenibilidad ambiental.

–¿Cuál considera usted que es la mayor necesidad o carencia que tiene Ribera de Arriba?
–Nuestra mayor carencia es que no tenemos actualmente una zona industrial, y por este motivo para nosotros es tan necesaria la creación del polígono industrial. Los emprendedores y la gente joven que quiere quedarse a vivir aquí, terminan marchándose a otros municipios porque no tenemos parcelas. Esto a pesar de que también es verdad de que tenemos la ventaja de la cercanía de autopistas; incluso hay tres estaciones de tren en el municipio.

–¿Y las fortalezas?
–La primera, sin duda, es nuestra ubicación privilegiada, al ser un concejo limítrofe con Oviedo. Esto también nos hace beneficiarios de contar con buenos accesos y autopistas. La segunda fortaleza está ligada a nuestro turismo rural y nuestro patrimonio… Y la tercera, pero no menos importante, el trato que le damos a nuestros mayores. Luchamos constantemente por ofrecer a la gente mayor los mejores servicios para que se sientan bien atendidos.

–¿Y qué se está haciendo en materia de turismo?
–La mayor parte del turismo que tenemos es rural. Pero el gran problema es que aquí hay muy poco hospedaje, es uno de los problemas que tenemos en ese sentido, pero la gente no se atreve a emprender, tiene miedo. Aún así este es un concejo muy bonito, que ofrece muchas oportunidades. Y a quienes no conozcan nuestro municipio los invito a que lo hagan, que nos visiten y que si lo desean también se queden pues serán bienvenidos y saldrán sorprendidos principalmente por la hospitalidad que nos caracteriza.

Relación con los vecinos
–¿Y cómo es su relación con los vecinos?
–La relación es constante y muy cercana. Ellos saben que mi despacho es la calle y que estar dentro del Ayuntamiento no me gusta demasiado. Para cualquier persona que quiera o necesite hablar conmigo, las puertas de mi despacho están siempre abiertas. Yo al final del día, más que un alcalde, soy un vecino más, un amigo.

–¿Y con el Principado?
–Tenemos una relación buena, con una comunicación fluida y de dialogo constante. Sin embargo, todo se puede mejorar. Y un Ayuntamiento pequeño como el de nosotros, siempre necesita más apoyo para sacar adelante tantos proyectos que tenemos en mente.

–Usted es alcalde de Ribera de Arriba desde 2019, revalidando por segunda vez la confianza de los vecinos en 2023. ¿A qué cree que se debe?
–A que soy una persona que no promete cosas que sabe que no va a cumplir. Hablo con la verdad e intento mejorar la vida de los vecinos todo lo que puedo, pero también tenemos limitaciones y por eso, no me gusta generar falsas promesas. Y creo que la gente que me aprecia lo sabe bien. Estoy siempre dispuesto a ayudarles y a escucharles. Otra cosa que me ha ayudado a revalidar esa confianza es mi equipo de Gobierno, sin el cual nada sería posible. Somos un buen equipo y nos une un interés común que es el de mejorar la calidad de vida de los riberanos. Mi mayor satisfacción es poder seguir trabajando para este municipio, como lo llevo haciendo durante más de tres décadas con distintos equipos de gobierno.

 

SU LUGAR ESPECIAL

El lugar favorito del alcalde de Ribera de Arriba, Tomás Fernández, es su pueblo natal: Sardín, perteneciente a la parroquia de Teyego. Aunque es pequeño, el regidor conserva los mejores recuerdos de su infancia y juventud en ese lugar. Está situado a 270 metros de altitud, en las estribaciones de la sierra de Lagos, sobre el valle del río Nalón. Conserva buenos ejemplos de arquitectura tradicional, como antiguas casas de piedra, entre las que destaca la casona de Hevia-Ponte, del siglo XVIII, además de hórreos y paneras. A la entrada del pueblo se encuentra la capilla de San Antonio, que perteneció a la casa de Hevia-Ponte. Actualmente tiene una población de 31 habitantes (17 hombres y 14 mujeres). El regidor explica que Sardín es un lugar especial para él que le ayuda a «desconectar de la rutina» y a «despejar la mente». «Siempre me da paz estar en mi pueblo», cuenta Fernández.