RODRIGO SUÁREZ GARCÍA. ALCALDE DE QUIRÓS – 1.160 HABITANTES
«La sequía en Asturias es importante. El Principado prometió ejecutar dos grandes depósitos para paliarlo. Está en presupuestos, pero nada más»
OCTAVIO VILLA
Bárzana de Quirós. El concejo de Quirós es uno de los que resultan paradigmáticos al hablar de crisis demográfica. Con apenas 1.160 habitantes (hace 100 años frisaba los 6.500), apenas hay algo más de una persona activa y ocupada por cada uno de sus 206 kilómetros cuadrados. Desde 2019 su alcalde es Rodrigo Suárez García (IU), ganadero de vacuno de carne de tradición familiar, que también fuera carnicero (Carnicería La Casona, que hoy regenta su hermano) y, en los pocos ratos libres que le dejan las labores del Ayuntamiento y del ganado, portero de fútbol sala en el Arenas de Manzaneda, de Nacional B. Lo de la ganadería le viene de familia, y parece que el compromiso político también. Su padre, José Benjamín Suárez, ‘Jamín’, le precedió en ambos quehaceres, aunque él fue concejal por el PSOE.
– Quirós y Valdés son de los apellidos más comunes por toda Hispanoamérica, lo que da idea de la relevancia que ambos concejos tuvieron. Hoy Quirós apenas tiene 1.160 habitantes…
– …empadronados. Viviendo, menos. Además, tenemos muy pocos jóvenes. En el colegio, el año pasado sólo había 32 niños, y este año menos aún.
– Hay buenas ganaderías de carne (unos 4.000 de vacuno y cerca de 1.500 de equino), y la Senda del Oso acaba aquí. Debería ser un acelerador del turismo, pero ¿por qué el turismo no despega en Quirós.
– No sé. En tiempo, estamos muy cerca de Gijón y Oviedo, pero creo que la gente nos sitúa, mentalmente, mucho más lejos de lo que estamos. Desde Oviedo se tardan 30 minutos. Desde Gijón, 45.
– Vamos, que se puede venir a comer y volver en un paseo.
– Está claro. Respecto a la Senda del Oso, parece que a quienes la recorren les cuesta trabajo pasar del embalse de Valdemurio. Creo que los hosteleros y también nosotros, en el Ayuntamiento, tenemos que estudiar por qué y escuchar más lo que dice la gente. Tenemos el Museo Etnográfico de Quirós, desde el que salen rutas muy interesantes. Pero hay poca iniciativa privada, que, en realidad, es la que lo tiene que mover todo.
– El museo es una chulada…
– …la verdad, que sí.
– Habla de iniciativa privada, pero una de las ideas más potentes, el cebadero de Llanuces, se fue a la ruina. Y era privado. ¿Qué pasó?
– Era de los valles, con los concejos limítrofes. Se puso mucha ilusión, aunque yo no era muy partidario, porque era una iniciativa privada de muchas personas, complicado de gestionar. Ya cuesta gestionar uno propio, como para gestionar lo de muchos. Ahora está en concurso de acreedores, que será el que determine qué falló y de quién fue la culpa. Nosotros estamos a la espera de que se resuelva el concurso para volver a sacar las licitaciones para que el cebadero no esté ahí paralizado, porque fue una inversión de un millón de euros con capacidad para unos 450 terneros de continuo.
– Y ¿no ha habido interés de alguna gran superficie de distribución por hacerse con él?
– Sí, ya contactaron conmigo gente que sabe que está parado y a quienes les interesa cogerlo.
–Otra iniciativa conjunta fue en su día la Mancomunidad del Valle del Oso. Está en disolución.
–Sí. Por cierto, ahora soy el presidente. Queremos disolverla.
– ¿De mutuo acuerdo?
– A ver, más o menos hay un principio de acuerdo. Hemos tenido problemas porque hubo cambios de secretarios municipales y eso lo ralentiza todo. Durante el próximo año queremos tomar la decisión de disolverla; a ver cómo podemos llegar al acuerdo. Más que nada, para poder disponer de las instalaciones que le corresponden a cada uno, que es una pena que haya alguna por ahí que no se esté utilizando o que se pueda actuar dentro de esas propias propiedades para mejorar lo que sea.
– ¿Esta situación genera desconfianza entre los alcaldes?
– No, no tenemos ningún problema entre nosotros. Al menos, no por mi parte.
– La Senda del Oso les implica a los cuatro y cada poco hay quejas de los usuarios por su mala conservación.
– Sí, eso está claro. Y tiene que tomar medidas el propio Principado. Así lo entendemos desde los cuatro municipios, que tiene que hacer un arreglo general el Principado. Es verdad, que invirtió el año pasado 200.000 euros, y este año también un poco en Santo Adriano y Proaza, pero mantener la infraestructura no lo podemos hacer nosotros, es inasumible, tiene que hacerlo el Principado A nosotros nos da para desbrozar, pero para conservarlo bien tiene que haber fondos. Y no sólo en el firme, hay zonas en las que la valla da una falsa seguridad, porque la madera está podrida y puedes irte abajo.
– El propio firme de la senda da para muchos traspiés y accidentes de bicicleta.
– Deberían echarle una capina de aglomerado a todo. No sé cómo, pero si no puede el Principado contratar las obras, que nos den los fondos a nosotros y nos dejen contratarlas.
La grave sequía
– Al llegar he visto el embalse de Valdemurio más seco que nunca. Impresiona.
– Sí, ya no se ve embalse, sólo río. Y poco río. La empresa, en cuanto tiene cantidad suficiente de agua, turbina. Y turbina todos los días. No podemos hacer nada, porque la concesión la tiene la empresa. Ahora mismo el pantalán de las canoas está inutilizable.
– Pero no todo es el uso del agua para generar electricidad. Sube uno a los montes y todo lo que otros veranos está verde este año es amarillo.
– Sí, este año la sequía, aquí y en toda Asturias, es importante. Y por suerte aquí no hubo fuego.
– ¿Qué tiene de especial la sequía de este año? Lo digo porque la Aemet reporta que este año hidrológico ha llovido un 11% más que la media…
– Claro. El problema es que aquí llovió todo lo que quiso y más en el mes de mayo. Y desde entonces, nada. La estadística puede decir que cayó mucha agua, pero si toda cae a la vez, la tierra no la retiene. Además, este año no hubo casi nada de nieve…
– …que al fundirse poco a poco regula el flujo de agua…
– Sí, y eso hace que en los montes haya muy poca agua. Tenemos que estar regulando y controlando todo el tiempo que el ganado no se nos quede sin agua.
– Decía usted en el monte antes que para Quirós habría dos obras sencillas que remediarían bastante las situaciones como esta.
– Sí. Tenemos el compromiso del Principado de hacer dos depósitos grandes, como pequeños lagos, uno en cada vertiente del concejo. Uno, en la falda del Angliru. El otro, en el puerto de Piedrafita. Sería para aprovechar el agua del invierno para rellenarlos y tener así más capacidad de respuesta si vuelve la sequía el próximo año.
– Pero ¿hay fondos para ello? ¿Se han licitado las obras?
– Tenemos un compromiso del Gobierno de cuando se firmaron los presupuestos, en marzo. A día de hoy no tenemos nada licitado. Está el compromiso del PSOE con IU en los presupuestos, pero nada más. Parece que vamos a llegar al año que viene y estaremos igual.
– No es usted el primer alcalde de IU al que oigo este discurso.
– No sé lo que ocurre. Estamos muy desilusionados con el Gobierno. Que estamos en el Gobierno y no está sirviendo prácticamente para nada, porque no tenemos obras. Sólo las que conseguimos los alcaldes de otra manera. De lo que tenemos comprometido no hay nada ejecutado, o muy poco. No sé, de cara a estos presupuestos, qué nos puede interesar. Si nos puede interesar estar en el Gobierno o decir ‘no’. Apoyamos los presupuestos, pero hay que hacer las cosas que se comprometen. Y si no, no los apoyamos, punto.
– ¿Qué les dice Ovidio Zapico?
– En ningún momento dice ‘no’ a apoyar los presupuestos. Pero claro, ya es decisión de los alcaldes. Nosotros nos plantamos.
Comunicaciones
– Se queja de malas comunicaciones…
– Es verdad que este año se extendió bastante la fibra, pero hay zonas en las que aún falta, incluso en algunos pueblos donde la fibra está colocada hace un año, lo que no se entiende.
– No hablemos de la cobertura de los montes, pues. En Somiedo se hacen pruebas de ganadería de precisión.
– Aquí es imposible. En los pastos de Alba, por ejemplo, no hay cobertura. Así que la ganadería de precisión no se puede abordar. Y sería bueno también para evitar la guerra de pastos que siempre hay.
– Acabamos de pasar una ola de incendios. Aquí veo sequía y también bosques sin una sola faja.
– Bueno, el bosque que está junto a Salcedo tiene una pista por encima, con la que se podría acceder. Pero la limpiamos con nuestros medios. Igual que el resto de pistas. Pero hay muchas zonas al lado de los pueblos que son privadas, en las que no podemos actuar.
– La ley obliga al propietario a mantener sus fincas e inmuebles en buen estado.
– Sí, pero hablamos de propietarios que pasan de 80 años, o de gente que igual lleva sin venir 30 años. Hay que centrarse en prevenir, porque vale más gastar 100.000 euros en prevención que tener que gastar después medio millón en apagar un incendio.
– La prevención empieza en casa.
– La Administración regional debería dejarnos actuar a los ganaderos. Yo me acuerdo de que todos los años los ganaderos quemaban el monte en febrero, cuando no hay peligro y quema bien, para mantenerlo limpio.
– ¿Se impone un ecologismo mal entendido?
– Sí, porque al fin y cabo los mayores ecologistas somos los ganaderos y los que nos interesan que te limpien somos los ganaderos y si nos dejan actuar pues seguramente lo tendremos más limpio. Al ganadero no le interesa que el monte se queme cuando las vacas están pastando dentro, como pasó en Somiedo esta vez. Es muy fácil de entender.
SU LUGAR ESPECIAL
Las alturas ganaderas
Rodrigo Suárez es, ante todo, ganadero y quirosano. En las campas de Alba se encuentra en su elemento, aunque sufre al ver lo seco que está este año el terreno y el pasto. «Ha nevado muy poco y apenas queda agua», dice, a la vista del Gamoniteiro y al lado quirosano del Angliru. Sufre por un ganado que este año mete la cabeza entre los espinos del monte para buscar algo de hierba aún no pastada, pero también muestra orgullo tanto por sus xatos como por los de los vecinos. A un paso, en las cruces de Alba, muestra su concejo señalando pueblo a pueblo, monte a monte, y casi hasta cada casa, como una maqueta que aún con sequía, luce hermosa.