ROBERTO GARCÍA RODRÍGUEZ. ALCALDE DE LANGREO – 38.612 HABITANTES
«Hemos heredado de los gobiernos anteriores unas infraestructuras en muy mal estado, que necesitan inversión»

SORAYA PÉREZ

Langreo. Roberto Marcos García Rodríguez (Candás, 1967) es alcalde de Langreo desde 2023. Después de dos años al frente del consistorio, hace balance, autocrítica y reivindica la labor que hasta ahora ha realizado junto con su equipo de gobierno. García es consciente de las necesidades y retos que tiene por delante su municipio, pero al mismo tiempo es conocedor del gran potencial que posee Langreo.

–¿Qué valoración hace de estos dos años de mandato y por qué considera que su proyecto político ha tenido apoyo?
–Creo que mi victoria se debió, en parte, a que logré beneficiarme de la apatía y el desinterés que se había demostrado por parte de las transformaciones políticas anteriores. Además, pude poner en valor mi compromiso social acumulado a lo largo de los años que he dedicado a este gran concejo.

–Además de su carrera política, fue sacerdote durante casi dos décadas. ¿Esto le otorga una perspectiva diferente a la hora de dirigir el Ayuntamiento?
–Sí, es correcto. Fui sacerdote durante dos décadas. Esto, por supuesto, me confiere una vinculación muy fuerte con la Iglesia y me otorga otra perspectiva a la hora de gobernar. Además, mis convicciones religiosas son un pilar importante en mi forma de entender la vida y la gestión pública, donde prima la honestidad y el bienestar de las personas en todo momento.

–Si tuviera que elegir una única obra o proyecto como su mayor logro conseguido hasta ahora, ¿cuál sería y por qué?
–Destacaría tres proyectos fundamentales que están marcando un antes y un después en Langreo: El fin del soterramiento tras 16 años de obra, ya que, su conclusión es de una dimensión impresionante. Esperamos complementarlo con el PERI del puente y la urbanización de toda la zona para sanar esta tremenda cicatriz que ha marcado la geografía de Langreo durante tanto tiempo. También destacaría la conclusión de la obra de los Talleres del Conde, que permitirá poner en marcha un centro cultural, musical y deportivo que será un hito para el desarrollo no solo de Langreo, sino de toda la Cuenca del Nalón. Y, también destacaría la recuperación de la Casa de la Huelga y el objetivo de convertirla en una extensión universitaria de la Universidad de Oviedo. Esos tres hechos han sido tremendamente significativos para mí y para los vecinos de este municipio.

–Respecto a los servicios públicos municipales, ¿cómo describiría la situación actual y cuáles requieren mayor mejora?
–Hemos heredado de los gobiernos anteriores unas infraestructuras en muy mal estado. Los primeros casi tres años de nuestro gobierno se han invertido en reparar infraestructuras principales que estaban en condiciones lamentables, y todavía nos queda mucho trabajo por hacer. Necesitamos un compromiso conjunto con el Principado, ya que tienen una gran responsabilidad en la estructura educativa, es decir, en los colegios. El estado de los polideportivos también es preocupante y requiere una gran inversión. Además, nuestro concejo debe volverse más amable, acogedor y cercano. Necesitamos superar barreras arquitectónicas y tener un urbanismo con perspectiva de género, hecho para los mayores y para la gente joven, para que todos se sientan integrados. Nos hemos centrado en infraestructuras, y ahora toca prestar atención a la circulación de las personas y la utilización de espacios públicos. Hemos hecho un gran esfuerzo en limpieza y cuidado de zonas verdes, y seguimos trabajando en ello, como el asfaltado pendiente en el parque Dorado.

–¿Cómo calificaría la relación actual entre el Ayuntamiento de Langreo y el Principado?
–Nuestra relación con el Principado nunca ha sido mala. Nuestro gobierno se ha caracterizado por un talante afable y cercano, no solo internamente, sino también con otras administraciones. Tenemos un trato frecuente y constante con el Principado, con muchos puntos de encuentro. Si bien nos gustaría tener un mayor apoyo para impulsar más iniciativas, somos conscientes de las limitaciones presupuestarias que tiene el Ejecutivo. Mantenemos la cordialidad, pero sí reclamamos un plus más de inversión para nuestro concejo.

–Y la relación con los vecinos, ¿tienen canales directos para comunicarse con usted?
–La comunicación es directa. Solicitan reuniones a través del registro o la secretaría de alcaldía, o incluso me abordan directamente en la calle. Estoy acostumbrado a pararme y atender sus necesidades. La gente de Langreo es muy respetuosa: si tienen que llamarme la atención, lo hacen, y si tienen que felicitarme, también lo hacen, siempre con respeto. Hemos tenido plenos donde colectivos han expresado su malestar con funciones municipales, y siempre se ha manejado desde el respeto y la cercanía.

–Usted nació en Candás, pero ha vivido mucho tiempo en Langreo. ¿Cómo fue ese cambio y a qué se debió?
–Viví en Candás hasta los 12 años. A esa edad me fui interno al seminario y, desde entonces, he usado Candás principalmente como lugar de vacaciones y reposo. He pasado la mayor parte del tiempo fuera, en mis distintos destinos como sacerdote (Estella, Cabrales, Ciaño). Llevo viviendo en Langreo desde 1999, con un pequeño parón de unos tres años en Pola de Siero, pero es un municipio que me encanta y no pienso mudarme. Aquí me quedaré todo el tiempo que me sea posible.

–¿Qué proyectos pendientes le hacen particular ilusión o generan más expectativa en Langreo actualmente?
–Hay varios proyectos importantes: Uno es la centralización de la lavandería hospitalaria. Este proyecto, que se habla desde 2004, ahora se está enfocando en un polígono sociosanitario. Llevamos tres años trabajando en ello y esperamos que se concrete pronto. Por otra parte, también es importante la limpieza de las márgenes del río Nalón (a su paso por Lada), un proyecto de la Confederación Hidrográfica de 2022 para restaurar la zona y evitar inundaciones, conectando con la reparación del río Montes. Seguimos esperando que se ponga en marcha. También es esencial la inversión de Indra en los talleres de Duro Felguera en Barros, ya que, vamos a potenciar que este proyecto se materialice o, si no es este, que se sustituya por otro que ponga en valor ese terreno y genere puestos de trabajo. Y, por último, también diría que la fábrica de paneles solares de Exxion, asociada al desmantelamiento de la central de Iberdrola en Lada, seguimos pendientes de su concreción.

–Langreo es uno de los pocos municipios que no pierde población, a diferencia de la tendencia demográfica. ¿A qué atribuye este crecimiento?
–Hay un discurso que intenta pervertir la realidad de Asturias, diciendo que crecemos solo por inmigración, y esto no es cierto. Las cifras muestran que en los últimos seis años hemos tenido 25.000 empadronamientos. De esos empadronamientos, 20.000 son nacionales (españoles). Apenas 5.000 son inmigrantes, la mayoría de Europa y Latinoamérica. La gente que viene a Langreo es española, de otras regiones como Baleares, Valladolid o Madrid, buscando vivienda asequible. Langreo es atractivo por su ubicación céntrica en Asturias (cerca de la montaña y el mar), excelente comunicación (AVE a 15 minutos), vivienda asequible y una gran vida cultural, deportiva y asociativa.

–Si tuviera que resumir las fortalezas principales del municipio, ¿cuáles serían?
–Diría que nuestra ubicación y buenas comunicaciones. También que tenemos una red educativa extraordinaria, desde cero años hasta Formación Profesional con empleabilidad cercana al 100%. Y una vida cultural, deportiva y asociativa muy importante y activa que evita el aburrimiento y el aislamiento.

–¿Y qué aspectos necesitan mejora o considera debilidades fundamentales?
–Fundamentalmente, la accesibilidad. Tras recorrer el concejo con una silla de ruedas y una silla gemelar, me he dado cuenta de que las personas con movilidad reducida o discapacidad lo tienen muy complicado. Necesitamos mejorar mucho las aceras, las bajadas, los pasos de peatones y el ancho de las aceras.

–Para terminar, ¿cuál es su rincón preferido de Langreo?
–Mi lugar favorito es el Santuario de la Virgen del Carbayo. Siempre lo ha sido. No solo por su significado, sino porque es un mirador desde donde se ve todo el concejo y se siente su pulso: cómo se levanta, trabaja y descansa. Además, es un rincón donde siempre me encuentro con gente conocida, lo que lo convierte en una experiencia muy enriquecedora para mí.

 

SU LUGAR ESPECIAL

El lugar preferido del alcalde de Langreo, Roberto García, es el Santuario de la Virgen del Carbayo, joya barroca del siglo XVII en Langreo, es el corazón espiritual del concejo y hogar de su patrona. Su nombre evoca la leyenda fundacional: la aparición de la Virgen sobre un carbayu (roble), marcando el lugar sagrado donde se levantó el templo actual, reemplazando a una ermita románica anterior. Declarado Bien de Interés Cultural, este santuario no solo es un hito artístico, sino el centro de una vibrante tradición. Cada 8 de septiembre, la Romería del Carbayu congrega a familias y vecinos, como mencionaba el alcalde, para sentir el pulso de Langreo desde su privilegiada ubicación. Es un rincón de reflexión, encuentro y profunda identidad langreana. «Es un rincón donde siempre me encuentro con gente conocida, lo que lo convierte en una experiencia muy enriquecedora para mí», explica.