Foto: La joven María García de Ribadesella / José Simal

Proyectos. Decenas de jóvenes han decidido construir su futuro en los pueblos, crear empleo y garantizar el relevo generacional en la ganadería y la agricultura

SORAYA PÉREZ

Mientras Asturias busca frenar la despoblación y asegurar el relevo generacional en el campo, hay una realidad a menudo desapercibida: la de los jóvenes que sí quieren quedarse. Quieren emprender, trabajar la tierra, cuidar el ganado, recuperar explotaciones familiares o empezar de cero en un pueblo. Así lo demuestra la respuesta que suscita el Plan Incorpórate al Agro. El pasado año benefició a 193 personas, de las que 134 eran menores de 40 años. Entonces hubo 79 aspirantes que se quedaron fuera, por falta de presupuesto, y parte de ellos confirman que su ambición no ha desaparecido y volverán a intentarlo esta vez.
Detrás de cada solicitud hay una historia diferente, pero todas comparten algo: la ilusión de construir un proyecto de vida en el medio rural.

No se trata únicamente de una ayuda económica. Para muchos de ellos supone la oportunidad de echar raíces, generar empleo y contribuir a que los pueblos sigan teniendo vida. Son las historias de cuatro jóvenes que han dedicado meses a preparar su incorporación al sector, convencidos de que el campo también puede ofrecer un futuro. Una de ellas es Silvia Meirinho, del concejo de Gozón. En su caso, su proyecto de vida es continuar con el relevo generacional de la explotación de su familia. Como tantos otros aspirantes, el año pasado tuvo que contratar a un asesor para preparar toda la documentación necesaria con la que solicitar la ayuda al Principado, un trámite que ronda los 1.200 euros.

La joven Silvia Meirinho, de Gozón, cuyo proyecto de vida es continuar con el relevo generacional de la explotación de su familia. / E.C.

Pero, más allá del coste económico, reconoce que lo que más pesa es la incertidumbre. Además, el tiempo juega en su contra, ya que está cerca del límite de edad (41 años) para poder presentarse a la línea específica para jóvenes. Pasada esa franja, accedería a la destinada a apoyar nuevas incorporaciones.

También Francisco Valcar decidió cambiar el rumbo de su vida por completo. Actualmente trabaja como pescadero en Oviedo, pero desde hace tiempo soñaba con dedicarse a la apicultura en Las Caldas. Durante meses buscó información, adquirió material y preparó su proyecto convencido de que era el momento de dar el paso.

«El año pasado invertí tiempo y dinero consiguiendo material, hablando y mirando para dedicarme a esto. Pero no pierdo la esperanza de que se me otorgue la ayuda este año y finalmente poder hacerlo», explica. Sin embargo, cree que el dato verdaderamente importante es otro. «Hay bastante falta de relevo generacional en el campo. Nosotros no pedimos mucho. Lo único que queremos es emprender en el medio rural y tener oportunidades», señala. Para él, el elevado número de solicitudes demuestra que existe una nueva generación con ganas de trabajar y apostar por el sector primario.

El joven ovetense Francisco Valcar, en el lugar donde aspira a desarrollar su proyecto de apicultura en Asturias. / Marío Rojas

El campo asturiano también está atrayendo a personas que han decidido empezar una nueva vida lejos de las ciudades. María García dejó Madrid para instalarse en Ribadesella con una idea muy clara: dedicarse a la cría de cabras y ovejas en la Reserva del Sueve.

No llegó sola. Convenció a otras personas para emprender el mismo camino, convencida de que el medio rural necesita población, actividad económica y nuevos proyectos. «Me sentí bastante frustrada el año pasado al saber que había quedado fuera de las ayudas por falta de presupuesto. Pero lo bueno es que este año podemos volver a solicitarla sin hacer nada, porque nos vale todo lo que ya hicimos en 2025», afirma.

Su iniciativa iba mucho más allá de poner en marcha una explotación ganadera. María habla de recuperar los montes, de generar actividad y de fijar población. «Necesito ayudar a todas las personas a las que he convencido para que viniesen a Asturias, para mejorar nuestra comunidad, para tener más población y para que no se abandonen nuestros montes», explica.

El ganadero de Aller Roberto Tuñón, que el año pasado quedó fuera de la convocatoria de ayudas del Plan Incorpórate al Agro, y que este año espera finalmente obtener la subvención. / E.C.

Historias como estas se repiten en distintos rincones de Asturias. Roberto Tuñón, del concejo de Aller, también forma parte de ese grupo de jóvenes que quiere desarrollar su futuro profesional en el campo y dedicarse a la ganadería. Su caso se suma al de decenas de personas que, pese a proceder de lugares y situaciones diferentes, coinciden en una misma idea: creen que el medio rural sigue ofreciendo oportunidades.

Precisamente esa respuesta es la que más llama la atención. En un momento en el que el envejecimiento y la despoblación ocupan buena parte del debate, son muchas las personas que han decidido apostar por el sector primario. Jóvenes dispuestos a invertir, formarse y asumir el reto de iniciar una actividad que requiere esfuerzo, dedicación y paciencia.

El Principado amplía hasta el 13 de julio la solicitud de ayudas

La convocatoria está dirigida a jóvenes agricultores y nuevos profesionales que quieran iniciar una actividad agraria

El Gobierno de Asturias ha ampliado hasta el próximo 13 de julio, incluido, el plazo para presentar las solicitudes de las ayudas destinadas a la incorporación de jóvenes agricultores al campo. La medida ha sido publicada el pasado miércoles en el Boletín Oficial del Principado de Asturias (BOPA).

Estas subvenciones forman parte del programa Incorpórate al Agro, una iniciativa con la que el Ejecutivo autonómico busca favorecer el relevo generacional en el campo y facilitar la llegada de nuevos profesionales al sector agrario y ganadero. Las ayudas están dirigidas a personas que se establezcan por primera vez como titulares de una explotación agraria y se conceden mediante una subvención vinculada al desarrollo de un plan empresarial. La convocatoria de este año cuenta con un presupuesto inicial de ocho millones de euros, aunque el Principado ya había anunciado la posibilidad de ampliarlo si la demanda lo requiere.

La resolución no modifica las condiciones de la convocatoria, sino únicamente el calendario, dando más margen a los interesados para completar y presentar la documentación necesaria antes de que finalice el nuevo plazo, fijado para el 13 de julio. Con esta ampliación, Medio Rural pretende facilitar que más personas puedan completar la tramitación de unas ayudas que buscan impulsar el relevo generacional.