MONTSERRAT FERNÁNDEZ. PRESIDENTA DE AFAMMER ASTURIAS
«Creo que el principal reto es la conciliación, poder compaginar el trabajo con la vida familiar»
SORAYA PÉREZ
Montserrat Fernández Álvarez (Gijón, 1977) es presidenta desde 2019 de la Asociación de Familias y Mujeres del Medio Rural en Asturias (Afammer). Fernández, aunque también es alcaldesa de Tineo, en esta oportunidad deja de lado el bastón político y habla como líder de una organización que da voz a las mujeres del campo, quienes son el motor dinamizador de los pueblos. En una entrevista con EL COMERCIO, la presidenta de Afammer Asturias explica todas las iniciativas que realiza la entidad, así como los retos y oportunidades que ofrece la zona rural.
–¿En cuántas partes de España tiene presencia la asociación? ¿Y dónde nació propiamente?
–Tenemos presencia en 17 comunidades autónomas desde 1982. La asociación nació en Ciudad Real, porque su presidenta a nivel de España, Carmen Quintanilla, es de allí y la creó en su lugar de residencia.
–¿Cuál considera que es el principal reto al que se enfrentan las mujeres del medio rural hoy en día?
–Creo que el principal reto es la conciliación, poder compaginar el trabajo y la vida familiar. En el medio rural es más difícil por las distancias y porque no siempre tienes cerca servicios como ludotecas o escuelas infantiles. En mi caso, como soy ganadera autónoma y tenía la explotación en casa, pude adaptar mis horarios a los de mis hijos, aunque a costa de mucho sacrificio. Pero entiendo que para quien trabaja en una empresa es más complicado. Afortunadamente, en sitios como Tineo contamos con escuela infantil, Plan de Madrugadores y ayudas a la conciliación que facilitan bastante las cosas.
–Desde Afammer Asturias, ¿qué iniciativas se impulsan para fijar población en los pueblos, evitar la despoblación y poner en valor la labor de la mujer en el campo?
–Hemos hecho muchos cursos de formación porque creemos que es fundamental. Formación en nuevas tecnologías, emprendimiento, violencia de género… También organizamos talleres de emprendimiento donde mostramos ejemplos reales de mujeres que han montado negocios en el medio rural y viven de ello. Por ejemplo, una mujer paraguaya que hace quesos paraguayos con leche asturiana y vende incluso por internet. Otras mujeres han emprendido con producción de setas o abriendo clínicas veterinarias. Estas experiencias sirven de motivación. Además, invitamos a entidades como Reader o bancos para explicar ayudas al emprendimiento, porque muchas veces no se solicitan por desconocimiento. También trabajamos mucho en la figura de la titularidad compartida de las explotaciones agrarias, que permite que una explotación esté a nombre de los dos miembros de la pareja y da derechos y protección a las mujeres.
–¿Cómo cree que ha evolucionado el papel de la mujer rural en Asturias en los últimos años?
–Creo que ha evolucionado para bien. Aunque queda mucho por hacer en igualdad, cada vez se tiene más en cuenta a las mujeres en puestos de responsabilidad, cooperativas, consejos agrarios, empresas o política. También se nota en la independencia económica. Antes muchas mujeres no cotizaban porque el marido trabajaba fuera o tenía otra actividad. Ahora se entiende que la mujer tiene que ser independiente, tener sus propios derechos, cotización y protección.
–¿Cree que hoy en día las jóvenes encuentran suficientes oportunidades para quedarse, vivir y trabajar en la zona rural?
–Creo que trabajo hay. Hacen falta camareros, electricistas, fontaneros, cuidadores de personas mayores, obreros forestales, peones de ganadería… Otra cosa es que quizá no sea el trabajo que algunas personas quieren desempeñar. Y además siempre está la opción de emprender.
–¿Qué sectores ofrecen actualmente más posibilidades de empleo?
–El sector de los cuidados y el ámbito gerontológico van a dar muchísimo trabajo. Cada vez hay más personas mayores y necesitan asistencia para poder seguir viviendo en sus casas. Ya hay mujeres que han emprendido creando empresas de cuidados: hacen tareas del hogar, compras, acompañamiento médico, control de medicación… Es un sector con mucha demanda.
–¿Cómo influye la digitalización en los pueblos?
–La formación sí llega. Nosotros hemos hecho cursos sobre uso del móvil, trámites bancarios, redes sociales, Word y nuevas tecnologías. También desde los telecentros se ofrece formación gratuita. El problema es que todavía no tenemos internet al 100 % en las zonas rurales. Yo misma tengo internet por satélite porque en mi pueblo no funciona bien la línea. Esa es una reclamación histórica y afecta directamente a que la gente quiera quedarse en los pueblos. Si hubiera buena cobertura, el teletrabajo sería una gran oportunidad para vivir en el medio rural.
–Aparte de la conectividad, ¿qué otras necesidades siguen siendo prioritarias para las familias del medio rural?
–Principalmente la sanidad, la educación y las infraestructuras. Tener pediatra en la zona rural es fundamental. En Tineo tenemos escuela infantil, colegios, institutos y ciclos formativos, lo que permite estudiar prácticamente hasta Bachillerato y Formación Profesional sin salir del concejo. También necesitamos más apoyo para las infraestructuras. Municipios tan grandes como Tineo tienen muchísimos kilómetros de carreteras que mantener y la financiación no es suficiente. Además, seguimos siendo la única zona de Asturias sin autovía, con más de 20 años de retraso en la autovía del suroccidente.
–Volviendo al tema de Afammer como asociación, ¿qué papel cree que desempeñan asociaciones como esta en la lucha contra la soledad y el aislamiento rural?
–Nosotras hacemos talleres de prevención de violencia de género y también talleres relacionados con el mindfulness, el bienestar personal y el aislamiento en el medio rural. A través de esos talleres intentamos acercar a las mujeres rurales y crear redes entre ellas. Muchas veces hay actitudes que las mujeres consideran normales porque es lo que han vivido siempre, pero pueden ser violencia psicológica o económica y no se detectan. Trabajamos para que sepan reconocerlo. También intentamos combatir la soledad creando vínculos entre mujeres de distintos pueblos, generando redes de apoyo y ayudando a solucionar problemas que solo se conocen realmente cuando visitas el territorio y hablas con la gente.
–¿Qué mensaje le gustaría trasladar a la gente joven y a las nuevas generaciones sobre la vida y el futuro del medio rural?
–Soy muy positiva y creo totalmente en el medio rural. Vivo y trabajo en él desde los 18 años, y tanto mi familia paterna como materna son del medio rural. Creo que los primeros que tenemos que defenderlo y hablar bien de él somos quienes vivimos aquí. La calidad de vida en el medio rural es incomparable: la tranquilidad, la naturaleza, el poco tráfico… Hay muchas oportunidades, especialmente en sectores como el forestal, la artesanía, la transformación alimentaria o el emprendimiento digital.
–¿Hay oportunidades reales de emprendimiento?
–Se puede emprender desde el medio rural en muchísimos ámbitos: repostería con productos locales, diseño gráfico, redes sociales, empresas cárnicas… Hay jóvenes que trabajaron fuera y han vuelto para crear empresas en sus pueblos. Es verdad que quizá no tengas el mismo ocio que en Oviedo o Madrid, pero estamos cerca de todo. Puedes ir al cine, a la playa o de compras y seguir viviendo en un entorno tranquilo y saludable.
–¿Entonces hay futuro en el medio rural?
–El futuro del medio rural existe y creo que va a ir a más. Eso sí, hay que trabajarlo, porque nadie te regala nada.
–Si tuviésemos que hablar de actividades anuales, ¿cuántas, más o menos, realizan al año?
–Aproximadamente entre seis y siete actividades al año. Además, el año pasado fui a defender el Estatuto de las Mujeres Rurales en la Junta General del Principado como presidenta de Afammer Asturias, lo cual fue muy importante. También voy a participar en Cáceres en el primer encuentro territorial de la red ganadero-cárnica de España, en una mesa titulada ‘Mujeres que sostienen el sector: incorporarse, permanecer y liderar’. Además, organizamos cursos de cocina, jornadas de emprendimiento y distintas actividades a lo largo del año.
–¿Quién financia estas actividades que realiza la asociación?
–El Ministerio concede ayudas a Afammer a nivel nacional y luego se reparten entre las delegaciones. Además, contamos con las cuotas de las asociadas, que son de 10 euros al año. Con eso y pequeñas aportaciones para algunas actividades vamos cubriendo gastos.
–¿Sólo mujeres forman parte de la entidad?
–Sí, principalmente son mujeres. Puede haber un pequeño porcentaje de hombres, pero normalmente no suele haberlos. Eso sí, en los talleres y jornadas sí admitimos hombres.
SU LUGAR ESPECIAL
La Casa del Puerto de Tineo
La presidenta de Afammer y alcaldesa de Tineo, Montserrat Fernández, está convencida de que la calidad de vida que ofrece la zona rural es incomparable frente a las ciudades. Pero, dentro de esas zonas rurales, que en Asturias son muchas, las del concejo de Tineo le roban el corazón. Especialmente la Casa del Puerto. «Allí se respira mucha paz, tranquilidad e incluso se ve el mar en los días soleados», dice.
El área recreativa se encuentra en un pinar situado en la Sierra de Tineo y Busmayor, en una ladera próxima al Alto de la Casa del Puerto (1.025 metros de altitud), desde donde se puede contemplar una interesante parte del concejo de Tineo. Es un sitio muy recomendable para los turistas que buscan contacto con la naturaleza y paisajes de ensueño, porque ofrece unas vistas únicas.