MIGUEL ÁNGEL FERNÁNDEZ IGLESIAS. ALCALDE DE CASO – 1.427 HABITANTES
«Estamos expuestos a que un tonto con un mechero vuele medio concejo, pero también es culpa de quien permitió que el monte sea un burdio»
OCTAVIO VILLA
Tanes (Caso). El día es soleado y cálido y Miguel Ángel Fernández (Oviedo, 1952) se aviene a hacer la entrevista en el embarcadero del embalse de Tanes, donde Caso se entiende mucho mejor que en un despacho. El alcalde casín fue minero en el pozo San Mamés, en Sotrondio. Es, como buen minero, cercano y directo, sin ambages y con una prioridad absoluta: «En la política tienes que estar por las personas a las que representas, y pasar por ella como por la comisión de festejos, sin pensar en uno mismo, sino en los demás, en la comunidad».
– Es difícil ser alcalde rural, ¿eh?
– Muchas veces tenemos que ir en contra, igual, de algo que ye una marca que tiene el partido al que perteneces, pero que uno no la puede respetar.
– Intuyo que se refiere a la protección del lobo.
– En ese tema creo que estuve más fuera que dentro de la ley.
– Fue usted picador…
– …¡toda la vida! Hasta que me jubilé, en los años noventa.
– …y le tocó vivir momentos muy duros, cuando la mina mataba decenas de mineros todos los años.
– Sí. Era muy duro, pero al mismo tiempo perdimos un motor importante en les cuenques. Gústenos o no, les cuenques bajaron, y lo hicieron mucho.
– Con una generación joven, además, muy descolocada respecto a sus objetivos vitales.
– No sé si es que no quieren trabajar o lo que les ofrecen no rinde. Las empresas de hoy en la cuenca no son grandes, como eran antes. Perdimos Duro Felguera, las minas y empresas que tenían un sello y una entidad. Ahora se ha centrado mucho en el tema de servicios, que tiene que haberlos, pero antes tiene que haber empresas del sector primario e industria. Yahora no, ahora les cuenques están tristes, nos estamos dejando ir. Y la política no ayuda mucho, porque pones el telediario y lo único que sientes yes ‘y tú más, y tú más’. En esta nación tenemos problemas importantes, y los partidos deberíamos solucionar problemas, no crear más.
– Creando, de paso, una juventud falta de expectativas.
– Sí. Se están defendiendo cosas que sólo benefician a los muy muy ricos, y a los demás, que nos repartan palos. No sé si estamos muy equivocados. Creo que a nuestros hijos y nietos no les dejamos mejor vida, como sí que nos la dejaron a nosotros nuestros padres.
– En el campo asturiano mucha gente dice, además, que parece que Bruselas se lo quiera cargar, sobre todo a la ganadería.
– En Caso hay unas 135 ganaderías a título principal, y somos en Asturias de las regiones que todavía tenemos buen tiempo, con lluvia a menudo y un clima en el que aún se puede vivir. Pero a nivel de pastos y de montes creo que la política que se aplicó aquí no fue la más acertada. Es cierto que estamos expuestos a que cualquier tonto con un mechero vuele un pueblo o medio concejo, y el que encienda el mechero claro que ye culpable de todo lo que haz, pero también es culpable de todo eso el que permitió que el monte se haya convertido en un burdio, hablando en plata. En la zona de Luarca se vio claramente el año pasado. Fue un desastre económico y medioambiental, y gracias otra vez a los ganaderos, que con les cubes de purines llevaron agua, pudieron salvar a una Asturias que estaba de rodilles esperando que el fuego acabara con ella.
– Y en Caso también les pasó.
– Aquí mismo, donde estamos, hay fotografías en las que parecía que quemaba el pueblo entero. Lo pasamos fatal, porque hacía un viento muy intenso y pasamos días en que el fuego volvía a levantarse una y otra vez. Fue cuando lo de Luarca, y estaban todos los medios allí; nosotros nos arreglamos con un camión de bomberos y con los ganaderos tirando de batefuegos como cabrones, defendiendo lo que era de ellos y lo que no era de ellos.
Facilitar la ganadería
– Hablando de ganaderos. Es la actividad principal en Caso, y parece que faltan concentraciones parcelarias.
–No, no se han hecho. Creo que sí que son necesarias, que donde se pueden hacer suponen una mejora para los ganaderos. Pero creo que los ganaderos no son muy partidarios por aquí.
– ¿Y eso por qué?
– Pues porque la gente ye más partidaria de decir ‘esto ye lo mío, esto ye lo que me dejaron los míos’. Y esto también lo defiendo. Es que ha cambiado el pensamiento del mundo rural. Yo acuérdome de que llegabas a cualquier pueblo y siempre había un paisano que era la enciclopedia local, al que le llamaban les familias cuando moría alguien y había que hacer les partes que cada uno tenía en la herencia. Y creo que pasamos a lo que menos me gusta de la ciudad, que ye el individualismo, el encontrarte, igual, con la gente, decirles ‘buenos días’ y que no te contesten.
– Hay un orgullo en Caso respecto a la ciudad. El agua que se bebe en Gijón viene de aquí. Se descartó el embalse de Caleao, que había quien veía como un desastre y quien lo veía como un posible gran negocio.
– Sí, está descartado. Ahora, de hecho, una cantidad que Cadasa tenía en reserva por si se contruía pienso que van a ser los fondos con los que se va a intentar llevar agua hacia el oriente de Asturias, que creo que va a ser el gran beneficiado.
– Es que el turismo genera mucha demanda allí.
– Sí, y ya no sólo en verano, todo el año, ya. Es una máquina, es brutal. En algunos momentos creo que hasta está masificado.
– Pues los turistas podrían venir a Caso y ver, de Bezanes para arriba, cómo eran las carreteras del siglo XIX, en el puerto de Tarna…
– Tarna es el ejemplo de que pasa el tiempo y las cosas no se cuidan. Y estamos en un momento en el que a Tarna no lo podemos perder de vista. En este puerto, sin hacer grandes inversiones, se podría tener un buen paso entre Asturias y León.
– ¿Sin grandes inversiones?
– Necesita mantenimiento, mejor señalización, poner un piso adecuado, porque está lleno de parches. Hay varias curvas en las que hay que actuar, sobre todo hasta el pueblo de Tarna. De ahí para arriba las curvas tienen más amplitud, aunque también faltó mantenimiento durante años.
– Un problema adicional es que esta carretera no es de titularidad nacional, sino regional. Parece que sólo interese tenerla cuidada hasta Campo de Caso.
– Muy poco, muy poco. La decadencia del esquí, que es como la de las térmicas, también influyó en que Tarna sea una carretera olvidada.
– Habla de las térmicas y tal vez como exminero sangra usted por la herida. ¿Se corrió demasiado a cerrar y desmontar las térmicas?
– No quisiera que nadie se sienta molesto. Seguro que no sé ni la mitad de lo que pueda saber un ministro, pero me fastidia mucho que en cosas como esta seamos siempre los asturianos lo que primero cruzamos la línea de meta para lo que nos perjudica. Alguna vez querría que fuéramos los últimos.
– ¿Los asturianos?
– Sí, da la sensación de que tenemos prisa por dar ejemplo, aunque sea pasándolo mal y malviviendo. Tenemos que dejar de tener esa voracidad de ser los primeros en cruzar la meta, y nos iría mejor.
– El cierre y demolición de térmicas y la protección del lobo son decisiones que llegan de Madrid, y del mismo ministerio, por cierto. El de Transición Ecológica y Reto Demográfico.
– Y a mí me causa mucha intranquilidad que esas dos medidas vengan de un ministerio del partido en el que milito. No estoy de acuerdo con esas medidas, con las que no mejoramos nada, y empeoramos unas zonas que están en decadencia, a las que no encontramos manera de insuflarles algo de oxígeno para que puedan seguir viviendo. Igual lo que digo son cosas de un paisano de 73 años que se tiene que ir para casa.
– Hombre, creo que con 73 años lo que hay es mucha experiencia y buen juicio. Aunque también hay que decir que el envejecimiento de Caso es un problema.
– Es verdad. Y lo que no puede ser, si queremos resolver el reto demográfico, es que estemos mirando con lupa si tenemos que dar una subvención a un padre de familia para que lleve al nenu al instituto en Laviana Hoy día tenemos, a nivel de servicios sociales y de una serie de instrumentos para tratar las necesidades de las familias. Están pasando cosas como que el hecho de que algunos nenos no vayan a clase supone que igual ese día el neno no come. Y pasa. Mire, en Caso perdemos muchos vecinos por el mero hecho de no tener una residencia geriátrica y un centro de día.
– Explíqueme eso.
– Desde que soy alcalde hemos ido viendo la forma de ir comprando terrenos para una residencia. Creo que tenemos que acompañar a los vecinos y no hacer de la residencia un aparcadero de gente, sino una parte integrante de la comunidad. No hablo de cien plazas, ni muchísimo menos, pero cuando llega el invierno hay hijos que ven que no pueden dejar a sus padres viviendo solos en Caso. Se los llevan a Gijón u Oviedo y acaba quedando otra casa más vacía en el pueblo.
SU LUGAR ESPECIAL
Tanes
Miguel y su esposa viven en el barrio alto de Tanes. El bajo, o el viejo, se encuentra a unos 20 ó 30 metros de profundidad en el embalse del mismo nombre. Sentados con Miguel en el nuevo embarcadero deportivo del embalse, del que los casinos esperan que será un importante impulso socioeconómico para el concejo, no es difícil visualizar sus recuerdos de aquel Tanes original, de aquella carretera antigua. A sus espaldas está el pueblo nuevo y, muy cerca, Abantru (donde los quesos eran más grandes que en el resto del concejo), el museo de la madera y la iglesia de Santa María de Tanes, bonita sin embalse, pero un auténtico icono tras la construcción de éste.