Arquitectura. En este monasterio llegaron a convivir en su época de esplendor, entre los siglos doce y diecisiete, hasta una veintena de frailes benedictinos

SORAYA PÉREZ

La historia de Villanueva de Oscos está estrechamente ligada al Monasterio de Santa María, a la entrada de la capital del concejo. Este Monasterio, considerado una da las grandes joyas del patrimonio asturiano y catalogado como Monumento Histórico Artístico, nació románico y creció barroco. Fue fundado en el siglo doce por Fray Martín de la Vega y posteriormente en 1203, fue traspasado a la orden del Císter, convirtiéndose en comunidad monástica autónoma.

En este monasterio llegaron a convivir en su época de esplendor, entre los siglos doce y diecisiete, hasta una veintena de frailes benedictinos. También acogió a hombres pudientes y novicios, convirtiéndose en un centro cultural y formativo al que acudieron los más granados personajes de la comarca. En el siglo dieciocho, con la detención del abad por la adhesión del monasterio a las tropas carlistas, se produce la exclaustración definitiva del monasterio y se cierra una página importante en la historia de Villanueva de Oscos.

De la estructura original románica del siglo doce solo queda la iglesia, de planta monástica, con una sobriedad decorativa que contrasta con el sepulcro de Juan Álvarez Osorio. La construcción principal actual es barroca, con una fachada de sillares de pizarra, atribuida a Domingo Lois Monteagudo, maestro de la Catedral de Santiago.

Entre sus características más importantes, el monasterio presenta un gran refectorio, un claustro cerrado, una espadaña barroca y vestigios de su antigua huerta, integrando materiales locales como la pizarra. El edificio del monasterio, en torno al patio central, se adapta a las irregularidades del terreno, en su traza sigue la estética barroca de los grandes monasterios gallegos del siglo diecisiete. En los muros se abren numerosos vanos adentellados de estilo barroco, destacando entre los elementos decorativos las gran portada barroca y la hermosa espadaña rematada en bolas.

Desamortización en 1836
A lo largo de su historia más reciente, el monasterio sufrió expolios, siendo utilizado como hospital por los franceses y afectado por la desamortización en 1836. Esta joya arquitectónica de Villanueva de Oscos fue declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en 1982 por el Principado de Asturias, desde entonces el Ayuntamiento ha gestionado su restauración, conservando su valor patrimonial. En este espacio se celebra cada año el viacrucis viviente, declarado Fiesta de Interés Turístico Regional.

En definitiva, el monasterio es un centro histórico y económico clave en el occidente asturiano desde el siglo doce fundado por Alfonso VII, conservando una iglesia románica austera y un monasterio barroco monumental.